NECESARIO PARA EL HECHIZO:
Harina.
Una tela de lino.
Huevos, azúcar y otros ingredientes a gusto para preparar una dulce focaccia.
EL ENCANTAMIENTO:
Toma un baño muy caliente que te hace sudar profusamente.
Espolvorea todo tu cuerpo con harina para que se empape de sudor y se quede pegajosa en tu piel.
Con una tela de lino, recoja toda la harina pegada a la piel, teniendo cuidado de no dispersar ni una migaja de ella.
Luego deposita la harina en una mesa (posiblemente de mármol) y amásala añadiendo huevos, azúcar y otros ingredientes a gusto para preparar una buena focaccia dulce.
Hornea todo en el horno y sirve el pastel a la persona que quieras hacerte desear acompañado de un vaso de vino tinto.