NECESARIO PARA EL HECHIZO:
- Nueve velas blancas.
EL ENCANTAMIENTO:
- Antes de dormir, enciende una vela blanca y recita esta fórmula mágica, pensando intensamente en las personas negativas de las que quieres protegerte y a las que quieres eliminar permanentemente de tu vida: «No te apenes por los malvados; no traigas envidia a los que trabajan perversamente. Porque pronto serán segados como el heno y se marchitarán como la hierba verde. Confía en el Señor, y haz el bien, y habita en la tierra, y cultiva la fidelidad. Deléitate en el Señor, y él te dará el deseo de tu corazón. Pon tu suerte en el Señor, confía en él, y él trabajará. Hará que tu justicia brille como la luz, y tu justicia como el mediodía. Calla ante el Señor y espéralo. No te preocupes por el que prospera en sus acciones, por el hombre que sigue sus malos designios. Cesad vuestra ira y dejad vuestra indignación; no os aflijáis: también os perjudicará a vosotros. Porque los malvados serán exterminados, pero los que esperan en el Señor poseerán la tierra. Un poco más de tiempo, y el malvado ya no estará más, sí, buscarás su lugar cuidadosamente, y no habrá más. Pero los mansos poseerán la tierra y disfrutarán de una gran paz. Los malvados conspiran contra los justos y rechinan los dientes contra él. El Señor se ríe de él, porque ve que se acerca su día».
- Deja que la vela se desgaste.
- Repita el ritual durante otras ocho noches consecutivas.